Consejos para un bebé en la playa

Cuando vayas a la playa con  tu familia, presta mucha atención al más pequeño del hogar: los bebes tienen una piel muy delicada, por lo que fácilmente pueden resultar afectados debido a los rayos solares..

En esta temporada, si estás pensando llevar a tu bebé a la playa, es importante que tomes en cuenta que los rayos del sol pueden ocasionar quemaduras, enrojecimientos y otras complicaciones en la piel, sobre todo en la de un infante. Pero no solo del sol debes cuidarlo, recuerda que la ingesta de alimentos y bebidas que le proporciones a tu hijo también debe ser la adecuada para no poner en riesgo su salud.

Por eso, así como hemos dado consejos de nutrición y hábitos de los niños, esta vez  queremos ocuparnos de los más pequeñitos, refiriéndonos a los cuidados especiales que debes tener con tu bebé cuando vayan a la playa. Para ello, realizamos una lista de recomendaciones y precauciones proporcionadas por especialistas consultados sobre el tema: la doctora en pediatría y medicina general Joselyn Armas, el pediatra Eduardo Joutteaux y la dermatóloga Bertha Naula.

Alimentos y bebidas para el bebé. Es indispensable que su niño en la playa tenga una correcta ingesta de comida y bebidas. Estos alimentos deben ser de fácil digestión, por ende, no pueden ser azucarados, ni con colorantes y mucho menos poseer persevantes químicos. El pediatra Eduardo Joutteaux indica que cuando se trata de niños lactantes, las compotas envasadas al vacío pueden ser útiles, ya que la leche de vaca preparada en biberones puede descomponerse debido al calor que se produce en este periodo.

La importancia de la hidratación. Nuestro clima tropical caracterizado por sus altas temperaturas ambientales logra deshidratar fácilmente a los niños, por lo que  pueden presentar síntomas de depresión electrolítica, explica Joutteaux. Esto quiere decir que el bebé, a causa de la sudoración excesiva, puede perder energías en su sistema corporal.  En este aspecto coincide la doctora Joselyn Armas, quien comenta que otro de los factores que origina la deshidratación son las actividades físicas a las que se encuentran sujetas los pequeños, por lo que recomienda que el bebé tome mucha agua. Aproximadamente, la cantidad de líquido que debes darle debe ser equivalente a un 15% de su peso corporal.

Vestimenta para tu bebé. Tu niño debe usar ropa fresca y holgada, no necesariamente blanca, puesto que los colores opacos y oscuros son más repelentes a la radiación solar. No olvides que los chicos de piel blanca son más sensibles a las quemaduras solares. 

Protege su piel delicada. La piel de los bebes es muy tersa, delgada, permeable y frágil. Es normal que presente enrojecimiento con cierta erupción cutánea, grietas o escamas en algunas zonas debido a la rozadura del pañal o la ropa. La dermatóloga Bertha Naula señala que la utilización de protectores solares es fundamental: antes de exponerlo al sol, debes aplicarle una crema hidratante dos veces al día, esta debe usarse después del baño; también puedes agregarle un poco de aceite para bebé en el agua que vas a utilizar. Naula recomienda usar protectores solares infantiles, con SPF de entre 30 y 50, en cantidad suficiente mínimo una hora antes de salir de casa, y repetirlo cada tres horas.

La hora perfecta para tomar sol. Las horas más adecuadas son de 9 a 11 de la mañana. Debes evitar acudir a la playa con tu bebé al medio día, pues los rayos solares caen de manera perpendicular, la arena posee cristales y estos a su vez reflejan la luz, generando quemaduras en los niños, inclusive estando bajo una sombrilla (efecto espejo). Puedes exponer al sol a tu bebé en un lapso de media a una hora.

Evita los ojos rojos. En este aspecto, los especialistas coinciden en que la tonalidad del agua de mar, el contenido de granos de arena y la luz solar, pueden alterar los globos oculares, por lo tanto se recomienda poco tiempo de exposición y procurar no sumergirlos al agua salada. En caso de que se introduzca arena en los ojos del niño es recomendable que se los laves con agua limpia y colocarle unas gotas de lágrimas artificiales.

Impide las alergias. Los cuadros de alergia más comunes se presentan por exceso del tiempo en la exposición solar, o por los contacto con las algas de mar. Si tu bebé presenta síntomas como ronchas y picazón, debes proceder a bañarlo con agua fresca y aplicarle una loción refrescante con agua de rosas, calamina y glicerina. Si el cuadro persiste debes consultar con un especialista.

Pánico al mar ¿Qué hacer? Si tu niño tiene miedo meterse al mar, no lo obligues, ni lo introduzcas en el agua bruscamente, ya que puedes provocar temores o fobias serios, y así perderá la confianza en ti y provocará rechazo a futuras experiencias con el agua. Para una primera experiencia debes iniciar por sentarte con tu niño en la arena donde llegue poca agua, o utilizar una piscina pequeña, llenarla con el agua de mar y colocar unos juguetes para que se entretenga. Recuerda: el cuidado visual del niño debe ser permanente (no quitarle los ojos de encima nunca).

 

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