A partir de los 46 años, las mujeres empiezan a ser afectadas por los síntomas de la menopausia. La menopausia culmina la etapa reproductiva y la supresión del ciclo menstrual ya que los ovarios dejan de producir una hormona llamada estrógeno y esto ocasiona-en algunas mujeres- estragos como calores, sudoraciones, insomnio, fatiga, pérdida de la memoria, depresión, mal humor, y sequedad vaginal, ocular, cutánea y capilar.
Existen tratamientos hormonales para sobrellevar este período y evitar los malestares. Estos pueden ser vía oral, por inyecciones o transdérmica pero no es un procedimiento recomendado para mujeres que tengan antecedentes de cáncer de mama o uterino, trombosis o problemas vasculares.
Durante esta etapa debemos mantener una dieta saludable y hacer ejercicio ya que las mujeres tendemos a subir de peso debido a que a falta de estrógenos, el cuerpo produce más grasa. Debemos seguir una dieta rica en frutas, verduras y calcio para evitar sufrir de osteoporosis, otro riesgo que se corre durante la menopausia.
Realizar ejercicios es sumamente importante porque así prevenimos problemas cardiovasculares, mejoramos las funciones vasculares y mantenemos la fuerza de los músculos y la densidad mineral ósea.
Una actitud positiva debe predominar durante la menopausia. Muchas mujeres asocian esta etapa con la vejez pero esto no debe ocurrir. Se debe asumir este período como el inicio de una nueva etapa de nuestras vidas en el que tenemos que relajarnos, tomarnos una infusión de manzanilla y mantener un buen estado de ánimo.













































