Las mujeres y hombres tenemos ciertas áreas sensibles en nuestro cuerpo donde preferimos ser tocados en los juegos sexuales antes de hacer el amor o durante el sexo. Esto nos excita al igual que realizar ciertos movimientos o colocarnos en ciertas posturas en la cama, pero ser tocados de la misma forma todo el tiempo puede hacer que el cuerpo se desensibilice.
Según varios expertos hay algunas zonas del cuerpo inexploradas y que están llenas de terminaciones nerviosas muy excitantes, a continuación te las presentamos:
El borde de los labios: en esta área se encuentra el nervio bucal que hace que sientas un cosquilleo si tocas ligeramente el borde de tus labios con tu dedo. Besa a tu chico como siempre pero con la punta de tu lengua bordea ligeramente su labio superior y luego el inferior.
La hendidura entre el cuello y el pecho: la línea de la mandíbula y los hombros son zonas erógenas y la hendidura donde el cuello se conecta con la clavícula lo es aún más, porque la piel es más fina. Mientras beses su cuello, pasa lentamente la punta de tu dedo índice desde el hombro hasta esta zona con movimientos circulares y luego bésala para darle más placer.
Los lados del torso: desde el final de la caja torácica hasta las caderas hay un nervio muy sensible que si es estimulado puede conectarse con el pene.
La parte baja de la espalda: esta parte del cuerpo es muy receptiva. Empieza con un masaje desde los omóplatos hasta la parte baja de la espalda. Tócalo suave y ligeramente formando un espiral con tus dedos. También puedes besar la parte baja de su espalda con la ayuda de tu lengua para activar la excitación.
Interior de los muslos: el nervio ilioinguinal se encuentra en la parte de arriba del interior de los muslos y es muy sensible al tacto. Lame tus dedos y suavemente pásalos por sus muslos, después haz lo mismo con tu lengua hasta llegar muy cerca del pene para empezar la verdadera acción.
Prepara saludables recetas light www.recetaslight.es


















































