Cuando se convive en un hogar con padres infelices, es casi seguro que los niños crecerán y desarrollarán la misma mentalidad. Volviéndolos así personas solitarias, de pocas palabras y con mucha timidez. Para todo niño es perjudicial observar peleas, discusiones y malos tratos entre sus padres. Ya que muchos llegan incluso a tomarlo como ejemplo y crecen creyendo que es así como deben vivir siempre.

Todos los niños tienen una alta percepción de los sentimientos que transmiten las personas a su alrededor, sobre todo los más cercanos, sus padres. Por más que intentes ocultar lo que sientes, tus hijos acabarán dándose cuenta de lo que te ocurre y eso influirá mucho en su personalidad. A continuación te contaremos las dificultades por las que pasan tus hijos a costa de tu infelicidad.

Debido a la capacidad de los niños para percibir el estado de ánimo de sus padres, suelen sentir la culpa de su infelicidad. Por lo que causa estragos en su personalidad, ya que viven con el pensamiento de que todo lo malo que ocurre se debe a ellos. Esto los atormenta porque además de sentirse culpables, no obtienen ninguna explicación del porqué es su culpa, aunque no lo sea. Recuerda que como madre eres el principal ejemplo de tus hijos, para ellos eres un espejo. Nadie dijo que la maternidad acababa cuando tu niño ya es capaz de ir al baño o vestirse por sí mismo, ser madre es algo que dura toda la vida. Por lo que toda tu vida deberás estar pendiente del ejemplo que brindas a los más pequeños del hogar. Los niños son como esponjas, absorben todo lo que ven, sobre todo si viene de las personas en las que más confían, sus padres.

Fuente: eresmamá