Junto con el teletrabajo y la nueva modalidad, llegaron también épocas de sedentarismo y posturas incorrectas para las mujeres que pasan todo el día en el escritorio por el home office. Es así como se llega a tener dolores lumbares, un mal que llega normalmente a los 40 años. Se debe a debilitaciones en la columna, pero gracias a la nueva normalidad se está presentando cada vez más temprano que lo usual.

Para evitar caer en este tipo de dolores, existen ciertos ejercicios de estiramiento que te pueden servir para combatirlos e incluso prevenirlos. No olvides que cada cierto tiempo debes tomar pausas en tu trabajo, ya que es la única forma en la que podrás estirarte y moverte un poco. Los estiramientos que presentaremos a continuación son parte de rutinas que yoga que puedes realizar en casa. Ya que son sencillas y no requerirá de mucha flexibilidad.

  • Postura #1 – El gato

Se trata de una de las posturas más básicas del yoga, consta de apoyar las palmas de las manos y las rodillas en el piso. Como si estuvieras en la posición de un gato, poco a poco arquearás la espalda hacia arriba y bajarás tu cabeza en medio de tus brazos. Luego de eso cambia de estiramiento, es decir que ahora sacarás la cabeza y arquearás tu espalda hacia abajo.

  • Postura #2 – La cobra

Es una postura sencilla, consta de acostarse boca abajo en el piso y apoyar las manos en el mismo a la altura de los hombros. Permanece en aquella posición el tiempo que para ti sea necesario. En caso de querer añadirle dificultad, puedes estirar la cabeza hacia atrás.

  • Postura #3 – Superman

Tal y como su nombre lo dice, deberás recostarte en forma como si volaras como un superhéroe. Una vez en esa postura, deberás estirar brazos y piernas hacia arriba tanto como puedas. En caso de que resulte mucho esfuerzo para ti, puedes ir alternando un brazo y una pierna.

  • Postura #4 – Eleva la pelvis

Sin duda una postura muy relajante, consta de recostarse boca arriba con las rodillas flexionadas. Posteriormente colocaras tus brazos extendidos a lo largo de tu cuerpo y con las palmas en el piso. Una vez te encuentres en esa posición procederás a inhalar y levantar la pelvis, mantenerte un momento así y luego exhalar y bajarla nuevamente.

Fuente: El Mundo