Esta es la experiencia de Rachel Larsen, una madre que tras 12 semanas postnatales no siente que ya sea momento de regresar al trabajo. A pesar de que tres meses es un tiempo razonable para descansar y hacerse cargo del recién nacido, la nostalgia le ganó cuando tuvo que volver a trabajar, por lo que hoy nos cuenta su historia.

Según palabras de la misma Rachel, en una publicación donde compartió una fotografía de ella llorando, le tomó alrededor de 4 años poder reunir todo el coraje para levantar su voz, y a su vez, compartir el gran lío que presenta para una mujer, trabajar y mantener a sus hijos en el hogar. Que al regreso de una jornada laboral, en casa le espere otro mundo completamente diferente, pero que requiere el mismo o un mayor esfuerzo.

Muy a parte de Rachel, quien goza de todos los beneficios de la ley al respecto, existen muchas mujeres que no pueden gozar del permiso de maternidad, por lo que una vez dadas a luz, deben regresar al oficio. Sin duda una pena muy grande por todas aquellas mujeres desamparadas de la ley, que hoy en día sufren explotación por sus trabajos. Cabe recalcar que los primeros meses de vida son muy delicados para el bebé y necesitan de su madre todo el tiempo. Privar a las mujeres de su derecho a ser madres, no solo es ignorar los derechos de la mujer, sino que es una falta a la humanidad.

Fuente: ActitudFem