En estos tiempos de mucho calor, las personas comienzan a utilizar cada vez menos prendas. Esto provoca que muestren mucha más piel que cuando hace frío. Para muchas, lucir demasiado blancas puede quitarle algo de belleza a su piel. Por lo que optan por los autobronceadores, a continuación hablaremos más sobre ellos.

Los autobronceadores son productos que al ser aplicados en la piel, oxidan la capa más superficial de la misma, lo cual produce aquella tonalidad bronceada que todas aman. Esto ocurre gracias a la dihidroxiacetona, la cual reaccionando con la piel logra ese proceso de oxidación del que hablamos anteriormente. Cabe recalcar que los autobronceadores no dañan la piel, como lo hacen los rayos del sol, tampoco produce envejecimiento prematuro, ni cáncer. Sin embargo no protege del sol, por lo que tampoco podrás cuidar tu piel de la radiación solar. Una gran ventaja de los autobronceadores es que puedes ir aumentando poco a poco el bronceado de tu piel, una vez que llegues al tono deseado bastará con dejar de aplicar el producto.

¿Cuál es tu autobronceador indicado?

En primer lugar debes pensar sobre la textura, actualmente existen varias, ya sean tipo crema, mouse o gel. Cada una deja en la piel un acabado diferente, además de que su manera de aplicar y tiempo de absorción cambian ligeramente. Es importante realizar una exfoliación completa de la piel al menos 24 horas antes de aplicar el autobronceador. Algunos de los productos pueden aplicarse directamente con las manos, sin embargo, expertos recomiendan que es mejor con una manopla.

En cuanto al tono del autobronceador, lo más recomendable es elegir uno no muy oscuro, ya que se verá falso. Lo correcto es observar qué tono se asemejaría si te broncearas bajo los rayos del sol. Recuerda que no lo lograrás en la primera aplicada, sino que poco a poco irás adquiriendo el tono deseado.

Fuente: Trendencias