Producto de la pandemia, las personas han desarrollado nuevos hábitos de limpieza, algunos incluso rayando a lo exagerado. Según estudios la limpieza ayuda a proteger a los niños de cualquier agente microbiano, además de fortalecer su sistema inmunológico. Sin embargo, abusar de la misma provocará enfermedades en ellos, pues la constante inhalación de productos químicos que se utilizan en la limpieza puede provocar daños serios en los pulmones de los más pequeños.

El estudio también afirma que vivir cerca de la naturaleza puede mejorar el sistema inmune, ya que en lugares donde se acumula la humedad se pueden presentar microorganismos dañinos para la salud. En la naturaleza se respira aire fresco y libre de sustancias sintéticas y microorganismos formados en los nuevos hogares.

Y así es como pasamos a las vacunas, las cuales son controversiales pues existe un movimiento antivacunas que asegura que no brindan nada positivo a la salud de las personas. Lo cual es totalmente erróneo, ya que las vacunas permiten curar o prevenir enfermedades que podrían atentar con la vida tanto de niños, como adultos. Es por esa razón que existen unas vacunas que son obligatorias en los recién nacidos, ya que los protegen de los peligros a los que están expuestos durante sus tiernas primeras semanas.

Fuente: SerPadres